Museo de la Xilografía | Calle 15 nº 1187 CP 1900 La Plata | Tel. 54.0221.154380732
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
  Origen | Anteproyecto | Objetivos | meta  
 
  Asesor Responsable | Lic. Fernando Davis  
  Origen del Museo de La Xilografía | Su historia  

Poética de un arte a realizar

EL MUSEO DE LA XILOGRAFÍA DE LA PLATA Y LA POÉTICA DE UN "ARTE A REALIZAR" EN EDGARDO ANTONIO VIGO.

El Museo de la Xilografía de La Plata fue fundado por Edgardo Antonio Vigo en 1967. Para entonces, el grabado argentino había alcanzado, en el curso de la década, un importante desarrollo institucional, que daba cuenta del interés por jerarquizar la disciplina, impulsando su desarrollo y validación entre los lenguajes artísticos vigentes. El trabajo de instituciones como el Museo del Grabado y el Club de la Estampa se orientó principalmente a la difusión y a la conformación de un mercado más estable para la disciplina.
En 1960 la Galería Plástica de Buenos Aires organiza el Primer Certamen Latinoamericano de Xilografía, evento en el que participan artistas en representación de Argentina, Brasil, Colombia, Cuba, Chile, México, Paraguay, Perú y Uruguay . Ese mismo año Oscar Pécora funda el Museo del Grabado, constituido formalmente a partir de 1963 .
En 1962 el grabado argentino alcanza reconocimiento a nivel internacional, con el Gran Premio de Grabado y Dibujo otorgado a Antonio Berni en la XXXI Bienal Internacional de Arte de Venecia, por un envío que incluía 10 collages, 5 xilografías de gran tamaño de la serie de Juanito Laguna y 5 tintas.
Durante el mes de octubre de 1963, con la organización del Museo del Grabado, se llevaron a cabo en todo el país más de 350 actos en el marco del programa “Contribución al mayor conocimiento del grabado como obra de arte” , con la realización de exposiciones, mesas redondas, conferencias, exhibición de películas y demostraciones públicas de las técnicas del grabado en plazas y parques. Como parte de la serie de actos se inauguró el Gabinete de Estampas del Museo Nacional de Bellas Artes, bajo la gestión de Jorge Romero Brest. Por la importancia adquirida por el conjunto de las actividades, octubre fue instituido como “Mes del Grabado”.
En abril de 1966 inicia sus actividades el Club de la Estampa de Buenos Aires, una asociación de grabadores argentinos (en su mayoría xilógrafos), con una muestra homenaje a Facio Hebequer en la Galería PROAR. Albino Fernández fue el principal impulsor en la constitución del Club, en el que participaron Alfredo de Vincenzo, Abel Bruno Versacci, Luciano Rolón, Daniel Zelaya, Norberto Onofrio, Víctor Rebuffo y, más adelante, Aída Carballo, Pompeyo Audivert, Eduardo Audivert, Alda Armagni y Américo Balán. Los propósitos del Club de la Estampa eran los de nuclear a los artistas grabadores del país, difundir el desarrollo del grabado a través de muestras y jerarquizar la disciplina. Realizó intercambio de exposiciones con otros países y editó mensualmente una estampa destinada a los socios, impresa con tacos o planchas originales y numerada y firmada por el autor. La primera estampa de la serie correspondió a Adolfo Bellocq. En 1968 el Club organizó la Primera Bienal Internacional de Grabado en las salas de Art Gallery International, con la participación de cerca de cincuenta países. El catálogo de la Bienal destacaba la importancia del grabado en Argentina, a la vez que lo ubicaba en el panorama internacional: “Es indiscutible que la Argentina ha alcanzado una relevante posición dentro de los países a los que puede considerarse esencialmente grabadores. Paralelamente, el movimiento del grabado, la revaloración permanente del viejo arte de la estampa en todo el mundo, hacen urgente la necesidad de reunir todas esas expresiones en el más alto nivel, estableciendo una confrontación, no competitiva pero sí reveladora de la calidad, del espíritu simultáneamente clásico y renovador que asume como lenguaje en estos momentos de la historia de la expresión” . El Museo del Grabado otorgó un premio destinado a la mejor obra con espíritu americano. La Revista Caballete en su número especial “Homenaje al Grabado” de 1969, destaca el trabajo del Club de la Estampa en la organización de la Bienal, considerado por el editorialista como “...un acontecimiento de trascendencia internacional, acaso el primero de ese orden y esa jerarquía organizado por nuestro país” .
La importancia asignada al grabado y a su difusión se pone de manifiesto en la cantidad de muestras nacionales e internacionales y en la constitución de premios específicos. El Premio Braque, otorgado por la Embajada de Francia, incluye la sección Grabado en sus ediciones de 1964 y 1967. Ese mismo año la Academia Nacional de Bellas Artes instituye el Premio Bienal de Grabado Guillermo Facio Hebequer y entre 1968 y 1970 se realiza el Salón Swift de Grabado.
En el mes de mayo de 1967 se inaugura el Gabinete de Estampas del Museo Provincial de Bellas Artes de La Plata.
La actividad editorial en la década no es menos importante. Revistas como Cormorán y Delfín, dirigida por Ariel Canzani D y DRKW y Diagonal Cero, editadas en La Plata por Edgardo Vigo, llevan xilografías impresas en sus páginas. En 1963, Alfredo de Vincenzo organiza la edición de un boletín dedicado a la disciplina, con el que los lectores recibían un grabado original. Entre 1958 y 1967 la Editorial Emilio Ellena de Rosario editó un total de 50 carpetas, cada una conteniendo grabados de un artista argentino. A la importante actividad de difusión de Emilio Ellena, se suman las carpetas publicadas por la Galería Siglo XX de Buenos Aires, las ediciones del Club de la Estampa y las 12 carpetas que componen la colección “Xilógrafos de Hoy”, editada por Diagonal Cero entre 1966 y 1969 . Una significativa cantidad de libros de literatura ilustrados con grabados de artistas argentinos, completan la actividad editorial del período.


EL MUSEO AMBULANTE Y LA POÉTICA DE UN “ARTE A REALIZAR”.

El Museo de la Xilografía inicia sus actividades en 1967 con la muestra “Grabadores de La Plata” presentada en la Galería Plástica, con el patrocinio del Museo del Grabado . Para entonces el Museo fundado por Vigo se encontraba en formación. Un año más tarde, ya constituido, presenta una muestra internacional de grabado con obras pertenecientes a su acervo en el Foyer del Cine Teatro Ópera de La Plata .
La idea de fundar el Museo había surgido de unas charlas con Carlos Pacheco alrededor de 1960. El proyecto original, según cuenta Vigo en una entrevista , era el de constituir un museo del grabado con las colecciones de estampas que ambos tenían, resultado del intercambio con otros artistas; luego el proyecto derivó, por iniciativa de Vigo, hacia la conformación de un Museo de la Xilografía (para entonces, Pécora había fundado en Buenos Aires el Museo del Grabado).
La colección del Museo de la Xilografía se constituyó a partir del canje o las donaciones de grabadores, nunca a través de la compra de obras. Las carpetas de xilografías publicadas por la Editorial Diagonal Cero y el contacto con instituciones como el Museo del Grabado y el Club de la Estampa de Buenos Aires incrementó la actividad de intercambio.
El Museo realizó una amplia difusión a nivel local del grabado en madera, a través de charlas, demostraciones públicas y exposiciones en espacios no tradicionales de exhibición (como instituciones deportivas, colegios, bibliotecas, librerías, agremiaciones de profesionales, bares y casas de familia), como así también en los ámbitos oficiales. La edición de folletos explicativos sobre la historia y la técnica de la xilografía acompañó las muestras del Museo, con una clara intención pedagógica y de difusión:

“Su acción se basa en la divulgación de la técnica del grabado en madera, dando a conocer su desarrollo y sus cultores. Nacido bajo la necesidad de abrir nuevos canales, por lo general incursiona en lugares no habituales de exposición, haciendo llegar a los ámbitos más carenciados su aporte cultural.
La estampa, su imagen, la vida de sus cultores, son elementos más que suficientes para aportar vivencias diferentes a distintos núcleos sociales, en una modesta pretensión de abrir nuevas posibilidades de contacto directo con la cultura”.

Organizó en la ciudad exposiciones de carácter internacional, dada la comunicación e intercambio que mantuvo con artistas del exterior . Fue promotor de exposiciones de los xilógrafos platenses tanto en el interior del país como en el exterior .
En relación a la actividad editorial, publicó una serie de cuatro carpetas con xilografías de Lidia Kalibatas, Sixto González, Adriana Grimaux y Graciela Gutiérrez Marx. La serie conforma la colección “Xilógrafos de La Plata” y fue editada en los años 1973 y 1974.
Entre 1980 y 1989, el Museo edita una nueva colección de carpetas, cuyo formato responde al de “Xilógrafos de Hoy”, publicada por Diagonal Cero. Cada carpeta, editada a fin de año, contiene 4 xilografías de un mismo artista, firmadas y numeradas por el autor, con una tirada de 100 a 150 ejemplares y un texto crítico sobre la obra. La serie comprende las carpetas de Hipólito Vieytes, Hebe Redoano, Enrique Arau, Carlos Pamparana, Hilda Paz, Laico Bou, Edgardo Vigo, Ludovico Pérez y Gustavo Larsen. La carpeta de Alberto Piergiacomi, que completaba la colección, no llegó a publicarse.
En 1980 el Museo empieza a editar cada fin de año una xilografía para el periódico En Marcha, mensuario del gremio de la Asociación Judicial Bonaerense. La xilografía, llamada “finañera”, llegaba a cada suscriptor o lector del periódico (que contaba con una tirada de 7.000 ejemplares) y era acompañada por una biografía del artista y un texto referido a la obra, en general escrito por Vigo.

Vigo imprimió al Museo un carácter propio. Su espíritu “anarco”, como destaca en una entrevista, fue “la piedra fundacional del Museo” . La impronta de Vigo, su sesgo anti-institucional, trazó su marco de acción. La renuncia a hacer del Museo “una cerrada caja de coleccionista”, como expresó en un texto de 1974, se inscribe en un programa de acción de la actividad del Museo hacia la comunidad.

La conformación del Museo de la Xilografía no puede separarse en Vigo de un programa operativo más amplio que se fundamenta en la poética de un “arte a realizar”.
Como xilógrafo, Vigo es un autodidacta. Su elección por la madera enlaza en parte con su infancia y los recuerdos en la carpintería de su padre: “...el grabado que yo hago es xilografía, no me interesan las otras técnicas porque yo tengo un tremendo cariño a la madera. La madera es el material que me da temperatura y me permite reflejar la mía. El amor a la madera viene desde muy chiquito, mi padre era carpintero, un artesano casi ebanista; desde que caminé iba a su taller” . Pero el uso de la madera en Vigo no se limita a su actividad como xilógrafo, sino que constituye una constante en su poética. En una entrevista dice: “Yo grabo la madera, mis objetos plásticos y poéticos también descansan dentro de la artesanía de la madera y su tratamiento. Sería una especie de ‘constante’ dentro de mi obra” . Por otro lado, la xilografía, en manos de Vigo, lejos de asumirse en sus formas tradicionales, es usada como medio para la experimentación plástica y poética. La inclusión de troqueles, dobleces y cortes en sus impresiones xilográficas, el uso de la técnica para la difusión de poesía visual y artecorreo (llamado por Vigo “comunicación a distancia”), los objetos en los que reúne la construcción en madera y la impresión en papel y la utilización de xilografías en la edición de Diagonal Cero , dan cuenta de una actitud que Vigo sostiene en toda su producción plástica, la del juego y la experimentación constantes, orientadas al uso de medios no tradicionales y al rescate del azar y lo lúdico en sus potencialidades creativas.
Vigo construye, en torno a la artesanía de la madera, un dominio poético propio. La xilografía le interesa asimismo por su carácter popular, por la posibilidad de que una misma imagen pueda reproducirse y llegar a mayor cantidad de personas:

“El grabado posee una cualidad íntima que se resguarda en las dimensiones de sus formatos habituales de simple manipulación. Esta circulación manual de la estampa se remonta originariamente a las manifestaciones más arraigadas en las costumbres y tradiciones populares (...) También, la calidez de lo táctil de todo lo que se recibe en forma ‘directa’ y a la mano, sin las típicas mediatizaciones que suponen sus hermanas, las obras de arte, redunda en beneficio de una desacralización, entronizada en la distancia ‘impuesta’ al observador por la misma conformación de los ambientes de exposición (galerías y museos) y por lo elementos subsidiarios (vidrios y marcos) que enfrían el diálogo” .

A la posibilidad de llegar a un grupo de personas más amplio, el formato de la estampa xilográfica, ofrece al observador una comunicación más directa con la obra, un contacto más “íntimo”, fuera del distanciamiento “respetuoso” impuesto al público de arte en los ambientes tradicionales de exposición. La posibilidad de “tocar” la estampa, de que ésta circule de mano en mano, remite a los orígenes populares de la imagen impresa. Este es el espíritu que anima las ediciones de xilografías de Diagonal Cero y más tarde las carpetas del Museo y las ediciones de “xilografías finañeras” en el periódico En Marcha.
En la tradición artística occidental el grabado ha ocupado, en su validación como arte, un lugar marginal en relación a la pintura y la escultura, consideradas como “artes mayores”. En el caso de la xilografía, Vigo escribe: “...el grabado en madera no nació en cuna de oro (estética) sino más bien como práctica creativa que diera respuesta a las necesidades comunicativas del pueblo” . El lugar periférico que la xilografía como medio artístico ocupa no sólo en relación a las “bellas artes”, sino también en relación al grabado (la tradición ha privilegiado mayormente las técnicas sobre metal), debe entenderse como otro indicador del interés de Vigo por este medio.

En su texto “Un arte a realizar” de 1969, Vigo profundiza en algunas de las constantes de su poética .
En la experiencia estética contemporánea, el artista asume el lugar de un “proyectista”. La obra, lejos de presentarse como objeto concluso para la contemplación, se afirma en su carácter de “proyecto modificable”. El observador ya no se define en su actitud reverencial y contemplativa ante la “obra de arte”, por el contrario, se vuelve participante activo del hecho estético, un constructor , según el término utilizado por Vigo. Su poética se funda en el uso de medios “alternativos”, ajenos a los espacios oficiales de legitimación de lo artístico. La experimentación, el uso de materiales “innobles”, la irreverencia hacia el arte en sus formas institucionalizadas, sellan la actitud que Vigo mantiene en su producción artística, en el surco abierto por Dadá y Fluxus. La xilografía se ubica, para Vigo, en este campo de problematización.
En este contexto, Vigo comprendió las contradicciones de fundar un Museo. El escrito que presenta la muestra de 1968 en el Cine Teatro Ópera, advierte sobre esta contradicción, a la vez que anticipa algunas líneas de acción del Museo de la Xilografía:

“Fundar un museo en nuestros días es contradictorio. Cuando el arte en su eterna rebusca clama la calle, las cotidianidad, la comunicación directa, es una acción gratuita hablar del ‘encierro’ característico que el ‘MUSEO- Muselina’ nos da.
Pero cobijar para no permitir las disgregaciones de obras, cuidar un ‘acervo’ siempre será constante tarea.
La realidad que nos marca una línea, los acontecimientos que nos ubican, y las acciones que nos exigen, han hecho variar el concepto Museo. Si éste abarca la suficiente dinámica, captará esa ‘NUEVA FORMA ESTRUCTURAL’ y seguirá cumpliendo la tarea fundamental de mostrar y acercar por medio de arte a distintas personalidades acuñadas por distintas posiciones estéticas.
El MUSEO DE LA XILOGRAFÍA de LA PLATA, pretende captar esa DINÁMICA DE ACCIÓN CONTEMPORÁNEA y bregará como Institución actual, ser la cabeza de una nueva toma de posición para el enfrentamiento OBRA-COMUNIDAD” .

Lo contradictorio de fundar un museo encuentra su fundamento en la experiencia del arte contemporáneo, que asume nuevas formas, denuncia la caducidad de los modelos tradicionales, “clama la calle”: “Variar el sistema que nos rige y cambiar las estructuras clásicas en cuanto a medios que movieron el arte hasta nuestros días, romper con los habitáculos, salir y ganar la calle...” . En tal sentido, escribe Vigo, el Museo de la Xilografía pretende “...captar esa DINÁMICA DE ACCIÓN CONTEMPORÁNEA” y definir su “NUEVA FORMA ESTRUCTURAL”. Su acción debe orientarse a redefinir la relación obra-comunidad, orientando la difusión a diferentes sectores sociales, sin desatender el trabajo en la custodia de su acervo.
En 1974 Vigo escribe en un folleto del Museo:

“El MUSEO DE LA XILOGRAFÍA fue creado en el año 1967. La intención no es convertirse en una cerrada caja de coleccionista, sino en una institución dinámica que promueva el mayor conocimiento y difusión de esta técnica, para eso se han ido formando y concretando circuitos con ‘MUESTRAS’ preseleccionadas que contengan ‘PIEZAS’ que cumplan la doble función: enseñar y gustar. Enseñar porque difundir la técnica y el conocimiento de sus productos dona al oyente-visual una imagen y datos nuevos, y gustar porque entendemos que la CULTURA POPULAR no se hace bajando el nivel de la obra (preponderancia cultural que se basa en censurables y previos test mentales), sino por el contrario llevando al pueblo el contacto directo con los productos. Las insatisfacciones, las discusiones polémicas, la conversación, el encendido diálogo, son los necesarios condimentos de este cotejo. El remanso de lo digerible no es aconsejable, sin duda alguna” .

La nueva forma estructural que asume el museo se instrumenta a partir de sus “CAJAS MÓVILES”. Se trata de una especie de cajas-valija (no sin referencias a las cajas-maleta de Duchamp) realizadas en madera con un par de correas que permitan el cómodo traslado sobre los hombros y en cuyo interior se guarda un grupo de xilografías. El conjunto de estampas conforma un panorama del desarrollo de la xilografía a nivel nacional o internacional. El objetivo era el de llevar el Museo a aquellos lugares en los que la gente estaba, acompañando la exhibición con una charla explicativa y en ocasiones con demostraciones de la técnica:

“Para abrir estas nuevas bocas de comunicación se ha valido de elementos nada convencionales que permiten instrumentar su dinámica de acción. Se trata de ‘CAJAS MÓVILES’, cuyo contenido varía de acuerdo a las distintas necesidades y que llevan en su interior, pequeñas exposiciones de rápido montaje. Con un simple elemento de sustentación (un atril, un pizarrón, un saliente donde colgar) se instala la muestra ambulante con idéntica sencillez a la de un puesto de feria.
Pequeños panoramas nacionales o muestras didácticas del desarrollo de la propia técnica o también cronologías históricas internacionales, son algunos de los tantos sustentos que dan coherencia al contenido de esta caja” .

Constituido en “museo ambulante”, el Museo de la Xilografía instrumentó su acción en el contexto de la poética de un “arte a realizar”. El trazado de su actividad, fuera de los circuitos institucionales, se orientó a llevar su acervo a diferentes ámbitos culturales. Vigo se propuso acercar el Museo a la gente y, con esto, comprometer activamente al observador en la experiencia estética, difundir la técnica de la xilografía y sus cultores: “enseñar y gustar”, como escribe en 1974.

Sus “Declaraciones fundamentales”, escritas entre 1968 y 1969, sintetizan las bases conceptuales de su poética. El “museo ambulante” reasume en estas líneas su impronta desmitificadora:

“Hacia un arte ‘TOCABLE’ que quiebre en el artista la posibilidad del uso de materiales ‘pulidos’ al extremo de que produzcan el alejamiento de la mano del observador –simple forma de atrapar- que quedará en esa posición sin participar ‘epidérmicamente’ de la cosa (...)
Un arte ‘TOCABLE’ que aleja la posibilidad de abastecer una ‘elite’ que el artista ha ido formando a su pesar, un arte ‘TOCABLE’ que pueda ser ubicado en cualquier ‘habitat’ y no ‘encerrado’ en Museos y Galerías.
Un arte con ‘ERRORES’ que produzca el alejamiento del ‘EXQUISITO’.
Un aprovechamiento al máximo de la estética del "asombro", vía "ocurrencia" -acto primigenio de la creación- para convertirse -ya en forma masiva, en -movimientos envolventes- o por la individualidad -congruencia de intencionalidad-, en ‘ACTITUD’.
Un arte de expansión, de atrape por vía lúdica que facilite la participación -activa del espectador, vía absurdo.
Un arte de ‘SEÑALAMIENTO’ para que lo cotidiano escape a la única posibilidad de lo FUNCIONAL.
No más ‘CONTEMPLACIÓN’ sino ‘ACTIVIDAD’.
No más ‘EXPOSICIÓN’ sino ‘PRESENTACIÓN’. Donde la materia, inerte, estable y fija, tome el movimiento y el cambio necesario para que constantemente se MODIFIQUE la imagen.
EN DEFINITIVA: UN ARTE CONTRADICTORIO” .

Fernando Davis*

* Profesor y Licenciado en Artes Plásticas, orientación Grabado y Arte Impreso, U.N.L.P. Docente Investigador categorizado U.N.L.P. Becario U.N.L.P. / Miembro del Departamento de Investigación del Centro de Arte Experimental Vigo.

NOTAS:
1 Brasil comenzó la serie de muestras programadas, exponiendo sus obras desde el 12 al 24 de septiembre; Chile, Bolivia y Colombia, lo hicieron entre el 26 de septiembre y el 8 de octubre; Cuba, desde el 10 al 22 de octubre; México y Paraguay, del 24 de octubre al 5 de noviembre; Uruguay y Perú, desde el 7 al 19 de noviembre y Argentina, entre el 21 de noviembre y el 3 de diciembre. Además de los tres premios principales –“Gran Premio Plástica Galería de Arte”, otorgado a Fayga Ostrower (Brasil); “Gran Premio Ignacio Acquarone”, a Nelia Licenziato (Argentina) y “Gran Premio Fondo Nacional de las Artes”, a Lotte Schulz (Paraguay)-, el periodismo y las diferentes embajadas otorgaron distinciones especiales a los artistas seleccionados.
2 La Galería Plástica, propiedad del matrimonio Pécora, fue sede del Museo del Grabado hasta 1976, año en que cerró sus puertas. En marzo de 1977 se iniciaron las gestiones para donar el patrimonio del Museo al Estado, el que fue aceptado en abril de 1979.
3 La serie de actividades se realizó en Capital Federal, Avellaneda, Azul, Bahía Blanca, Ituzaingó, Junín, La Plata, Lomas de Zamora, Luján, Mar del Plata, Morón, Pergamino, Quilmes, San Fernando, San Martín, Tandil, y en las provincias de Catamarca, Córdoba, Chubut, Entre Ríos, Jujuy, Mendoza, Río Negro, Salta, Santa Fé, Santiago del Estero, San Juan y Tucumán.
4 Entre los artistas argentinos, recibieron distinciones Américo A. Balán, Aída Carballo, Alfredo de Vincenzo, César Miranda y Mabel Rubli. Participaron en calidad de Invitados de Honor, Pompeyo Audivert, Adolfo Bellocq, Víctor Rebuffo, Sergio Sergi y Agustín Zapata Gollán. En 1970 y 1972 se sucedieron una segunda y tercera ediciones de la Bienal del Grabado, también organizadas por el Club de la Estampa de Buenos Aires.
5 Catálogo “Primera Bienal Internacional de Grabado”, Art Gallery International, Club de la Estampa de Buenos, 25 de octubre al 3 de noviembre de 1968.
“El Club de la Estampa”, en: Revista Caballete, Nº 57, número especial “Homenaje al Grabado”, Buenos Aires, setiembre de 1969, pág. 17.
7 A lo largo de la década se suceden exposiciones: en 1962, “Grabado Argentino de Hoy”, en la Asociación Estímulo de Bellas Artes; en 1963, “Colección Ellena de Grabados”, en el Museo Nacional de Bellas Artes; en 1966, “Grabado Argentino Actual”, en la Galería de Arte Forum; en 1967, “Acción de grabadores de hoy. 66 grabados”, en Ronal Lambert Gallery, “Grabados Argentinos”, en el Museo Nacional de Bellas Artes y “El grabado en las ediciones argentinas”, organizada por el Museo del Grabado en las salas de la Biblioteca Nacional; en 1968, “Litografías”, organizada por el Club de la Estampa.
Entre las muestras de artistas internacionales, el Museo Nacional de Bellas Artes organiza en 1966 “Grabados Franceses Contemporáneos” y en 1969 “Arte Gráfico del Expresionismo Alemán”. En el Centro de Artes Visuales del Instituto Torcuato Di Tella se realiza en 1966 la muestra “Grabados de pintores y escultores contemporáneos”; en la Galería Plástica, en 1964, “Grabadores Japoneses de hoy”, y el Club de la Estampa presenta en 1966 una exposición del Club del Grabado de Montevideo y en 1968 “Grabados de artistas húngaros”.
En la ciudad de La Plata se realizan en 1963 un conjunto de muestras en adhesión al programa “Contribución al mayor conocimiento del grabado como obra de arte”, impulsado por el Museo del Grabado de Buenos Aires: en la Sala de Profesores del Colegio Nacional “Rafael Hernández”, Edgardo Vigo, Carlos Pacheco y Raúl Cattelani exponen grabados y el profesor Carlos Aragón presenta una charla sobre el tema “El grabado: su valor plástico y expresivo”; en la Pequeña Galería de Radio Universidad y en la Peña de las Bellas Artes se exhiben muestras de grabadores platenses. El Museo del Grabado organiza una serie de exposiciones en la ciudad: en 1963, “Grabadores Argentinos”, en Radio Universidad; en 1965, “Grabado Argentino de Hoy”, en la Biblioteca “Benito Lynch” y en 1966, “Homenaje al Grabado”, en el Salón Dorado de la Municipalidad.
Cormorán y Delfín fue editada por Dead Weight entre los años 1963 y 1973. La sección de Arte, de la que fue responsable Albino Fernández, incluía 3 xilografías de un grabador argentino impresas con los tacos originales, junto con una breve biografía del artista y un texto crítico.
Las 12 carpetas de la colección corresponden a Guillermo Deisler, Movimiento Diagonal Cero, Nelia Licenziato, Edgardo Vigo, Abel Bruno Versacci, José Altino, Helios Gagliardi, José Rueda, Unhandeijara Lisbôa, Fernanda Barrera, Dorian Gray Caldas y Albino Fernández.
Expusieron Ismael Calvo Perotti, De Marco, Francisco De Santo, Miguel Ángel Elgarte, Omar Gancedo, Gaudino, Ofelia de Jofré, Lucio Loubet, Néstor Morales, Alberto Piergiacomi, Norma Posca, Hebe Redoano y Edgardo Vigo.
La muestra “Acervo del Museo de la Xilografía de La Plata” se inauguró el 30 de noviembre de 1968. Se expusieron grabados de artistas de Argentina, Pompeyo Audivert, Carlos Pacheco, Víctor Rebuffo, José Rueda, Abel Bruno Versacci y Edgardo Antonio Vigo; de Brasil, Unhandeijara y Stockinger; de Chile, Silva Castellón, Guillermo Deisler y Juan León; de Francia, Miguel Kolher-Jan; de Paraguay, Olga Blinder; de Suiza, Jacques Minala, y de Uruguay, Raúl Cattelani, Isabel Easton, Yamandú Sánchez y Velásquez.
Material de archivo cedido por Mónica Curell.
Catálogo “Muestra Internacional de Xilografía”, Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires, La Plata, 1 al 6 de diciembre de 1980, s/p.
Entre las muestras realizadas cabe mencionar “Acervo Internacional del Museo de la Xilografía de La Plata”, organizada en 1977 por la Comisión de Cultura del Instituto Médico Asistencial (I.O.M.A.); “Muestra Internacional de Xilografía”, realizada en 1980 en el Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires; “Muestra de Xilografías” en 1983, en el Colegio de Farmacéuticos de La Plata; “Xilo al encuentro de la Xilografía”, en 1985, en el Museo Provincial de Bellas Artes, organizada por Carlos Pamparana; “Seis en marcha”, en 1986, en la Asociación Judicial Bonaerense; “El Museo de la Xilografía en el Colegio Nacional”, en 1988, en el Colegio Nacional “Rafael Hernández”; “Obras, cajas y ediciones del Museo de la Xilografía de La Plata”, en 1991, en la Fundación Centro de Artes Visuales y “El Museo de la Xilografía visita al Museo”, en 1993, en el Museo Municipal de Bellas Artes. En Capital Federal, además de la mencionada muestra en la Galería Plástica, el Museo de la Xilografía organizó dos exposiciones en el Club de la Estampa de Buenos Aires, en 1972 y en 1973.
Bahía Blanca, Chascomús, Dolores, Ranchos, General Belgrano, Mar del Plata, Benito Juárez, Magdalena, Paraná, Córdoba, Rosario, Salta.
Brasil, Chile, Italia, Uruguay, Paraguay, Venezuela, Puerto Rico.
Material de archivo cedido por Mónica Curell.
“El Grabador. Edgardo Antonio Vigo” (entrevista), en: Nolix Anitnegra, Boletín Informativo de Xylon Argentina, Año 6, Nº 17, mayo de 1997, p. 12.
“Edgardo Antonio Vigo habla de su arte” (entrevista), en: La Tribuna, Asunción, 25 de junio de 1968.
En la edición de Diagonal Cero Vigo utiliza la xilografía como un medio para reproducir, a la manera de un cliché, diferentes imágenes, que acompañan los textos publicados. También se sirve de la técnica para imprimir la portada de la revista y varias imágenes que ocupan páginas enteras o para la difusión de poesía visual. En el número 3 de Diagonal Cero se incluye una separata con seis xilografías de Vigo. Entre los números 9-10 y 19, se edita una serie de 8 Cuadernillos de Xilografías. Vigo también hizo xilografías para sus revistas W.C., realizada con Miguel Ángel Guereña en 1958, de la que se editaron 5 números, y DRKW, en 1960, con 3 números publicados.
“Carácter popular de la imagen xilográfica”, en: catálogo “Muestra Internacional de Xilografía”, Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires, La Plata, 1 al 6 de diciembre de 1980, s/p.
Ibíd., s/p.
Vigo, Edgardo Antonio. “Un arte a realizar”, en: revista Ritmo, Nº 3, La Plata, 1969, pág. 4. Un fragmento del texto aparece publicado, bajo el título “Proyectos a realizar” en : De la Poesía/ Proceso a la Poesía Para y/o A Realizar, Diagonal Cero, La Plata, 1970.
El término ”constructor” es utilizado en el texto publicado en 1970. En el texto original de 1969, Vigo se refiere al observador como un “armador”.
Catálogo “Acervo del Museo de la Xilografía de La Plata”, Galería de Arte del Cine Teatro Ópera, La Plata, inauguración 30 de noviembre de 1968.
Vigo, Edgardo Antonio. “La calle: escenario del arte actual”, en: Hexágono ’71, La Plata, 1971.
Folleto del Museo de la Xilografía de La Plata, 1974. Archivo Centro de Arte Experimental Vigo, La Plata.
Recordemos la importancia de la madera como “materia prima” en la poética de Vigo.
Catálogo “Muestra Internacional de Xilografía”, Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires, La Plata, 1 al 6 de diciembre de 1980, s/p.
Declaración entregada a Ángel Osvaldo Nessi el 23-1-1969. Archivo Centro de Arte Experimental Vigo, La Plata. También reproducido en el afiche para la exposición “Poeta a la distancia”, Instituto de Cooperación Iberoamericana (I.C.I.), Buenos Aires, agosto de 1997.

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  Anteproyecto de un proyecto | Su destino

El problema que aborda este proyecto se genera a partir de que la Fundación Centro de Artes Visuales de La Plata recibe el mandato de Edgardo-Antonio Vigo
de seguir con su obra frente al llamado por él Museo de la Xilografía y a su obra personal.

Deja en custodia a la Fundación una casa sita en calle 15 nº 1187 de nuestra ciudad que es simplemente un depòsito y se verifica que no cumple con las condiciones básicas y primarias para la correcta conservación de la obra de arte.

Tiene posibilidades de restauración y reacondicionamiento. Hay que documentar, conservar y difundir estas valiosas colecciones.

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  Anteproyecto de un proyecto | Su Objetivo  

Partiendo de la base de que " cuanto la gente más conoce más valoriza" la meta principal del REACONDICIONAMIENTO DE LA CASA-TALLER DE CALLE 15, es ofrecer al interesado un punto en la ciudad donde pueda conocer y experimentar un Taller de Xilografía con un Museo de esta misma técnica ,adjunto.
Este Museo es la colección denominada por Edgardo-Antonio Vigo ,quien lo fundara en el año 1967 : MUSEO DE LA XILOGRAFIA de LA PLATA integrado por aproximadamente 3000 grabados de autores nacionales e internacionales.

O
bjetivos

1.- Seguir los lineamientos básicos de su fundador en cuanto a la difusión de la xilografía.

2.- Documentación, conservación y difusión de esta importante colección.

3.- Instrumentar un servicio de muestras ambulantes y/o itinerantes con un profesor idóneo a cargo,
traslado de piezas, montaje y provisión de folleteria.

4.- Convenios para intercambio con docentes y alumnos de las cátedras de grabado de la ciudad y de la provincia.

5.- Programas de extensión cultural con entidades escolares y culturales de la ciudad.

6.- Inclusión de esta Casa-Taller en el sistema de visitas guiadas dentro de la red turística de la ciudad, para las actividades que la Municipalidad de La Plata desarrolla para tal fin.

7.- Protección de la obra particular del artista Edgardo Antonio Vigo constituida por aproximadamente 50 objetos de arte, unos 2000 volúmenes en libros de arte, un número no determinado de su propia producción en grabado y ediciones. Y Biblioteca de Artecorreo ,de intercambio con obras de artistas de todo el mundo desde los años 60.

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Revalorizar el lugar en el barrio que el artista eligió como reservorio de su obra y de otros artistas, y que atesoró por más de 30 años
Que este acervo sirva con orgullo para la educación y deleite de los platenses y todo aquel interesado que sea atraído por este polo. Que investigadores y estudiantes puedan acceder a este material de primera mano para estudio y documentacion.
Posibilidad de convertirnos en referente cultural para la región con la intención de cubrir las carencias que tiene el sector.
El conocimiento de la colección MUSEO DE LA XILOGRAFIA-LA PLATA posibilita evaluar la importancia del aporte cultural que contiene, en términos de identidad colectiva de la ciudad, como creadora y preservadora de una fuerte actividad artística. Posibilita además la salvaguarda y difusión de este importante acervo.

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